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Cementerios con vistas: Gaucín

Cementerios con vistas: Gaucín

Cementerios
con vistas:
 

Gaucín

“La muerte no es nada. Es solamente como si durmiera en la habitación contigua.

Yo sigo siendo yo, y tú sigues siendo tú y aún seguiremos siendo los mismos el uno para el otro.

Sígueme llamando como lo solías hacer y sígueme hablando como antes lo hacías. No cambies tu tono de voz ni lo hagas más solemne, ni tampoco sientas pena por mí.

Sigue sonriendo como si aún yo estuviera aquí. Piensa en mí, reza por mí y procura que mi nombre se pronuncie siempre de manera natural, sin que haya sombras a su alrededor.

La muerte es un proceso natural y yo sigo aún en tu corazón, aunque no me veas, siempre estaré a tu lado.

La vida continúa y todo está bien”.

poema

Este hermosísimo poema de amor, escrito desde el otro lado de la vida, pasa por alto, como ignorándola, la muerte; animando a quien queda a seguir con naturalidad la vida. “La muerte no es nada. Sigue sonriendo como si yo aún estuviera aquí”. Este poema anónimo, a la entrada del cementerio de Gaucín, anima a pasar sin pena, más bien diría: con esperanza.

cementerio-montañaEstos pueblos malagueños que aman por igual la naturaleza y la vida, porque comprenden que son la misma cosa, consiguen llevar el campo, con todo su color y su olor a las puertas de sus casas. Lo mismo hacen con sus cementerios; iluminados de cal, inundados del verde del romero y del arrayán; adornados de rosas casi auténticas, de lirios blancos, de jacintos, de crisantemos, de alegría.

La luz también descansa en ellos y los llena de color, de contrastes, de luces cálidas y sombras frías. El paso del tiempo les afecta poco. Tumbas antiguas, olvidadas ya, siguen ahí, en su lugar, respetando el reposo y la memoria. “Reposa aquí eternamente, en aquesta sepultura, La inocente joven pura Dña. Francisca Calvente. Falleció de 18 años el 19 de mayo de 1859”

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HISTORIA.

Gaucín tiene origen romano. Sin embargo, su calle más antigua, construida a la sombra del Castillo del Águila, conserva el nombre morisco de Arrabalete. El 17 de septiembre de 1309 murió luchando contra los musulmanes en las proximidades del Castillo, el que fuera señor de Niebla, de Lebrija y de Sanlúcar de Barrameda, don Alonso Pérez de Guzmán, llamado “Guzmán el Bueno”. El 27 de mayo de 1485, el pueblo y su fortaleza fueron conquistados por los Reyes Católicos.
GAUCÍN es un hermoso pueblo malagueño, encaramado en una de las colinas que rodean el valle del Genal, a los pies del Castillo del Águila, fortaleza romana, reconstruida por los árabes para defensa de su territorio. Desde algunas de sus tortuosas calles, de indudable sabor morisco, se divisa con claridad, tanto el Atlas marroquí, como el Estrecho de Gibraltar. Árboles frutales, viñedos, campos de cereales, castaños, alcornoques y pinos, circundan este pueblo blanco malagueño, vigilante perpetuo de esta zona de Andalucía.

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José Luis Marmolejo 2014
Un sevillano en la sierra

1 comentario

  1. Mariuca

    #1 Mariuca 13-01-2015 16:33
    Curiosidad y elegancia son las sensaciones que me invaden leyendo tu artículo.
    Me acuerdo de otro pueblo malagueño donde el camposanto es bellísimo también. Incluso se utiliza para conciertos: Casabermeja.
    Gracias por tu invitación.

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